El mito de la “pastilla mágica”: ¿Realmente necesitas un puñado de suplementos para quedar embarazada?
Con el auge de las redes sociales y los algoritmos hiperinteligentes, es muy común que en la búsqueda de un embarazo terminemos con un botiquín lleno de frascos. Vemos un anuncio en TikTok o la recomendación de una amiga sobre un suplemento que “milagrosamente” las ayudó a concebir, y nuestro primer impulso es comprarlo todo.
Sin embargo, en el camino de la fertilidad, más no siempre es mejor. Tomar una cantidad excesiva de suplementos sin prescripción no solo genera un gasto económico innecesario, sino que puede llegar a ser contraproducente o incluso peligroso para la salud.
La sobreinformación y el peligro de la “auto-suplementación”
En consulta es muy común recibir pacientes que toman listas de hasta 15 suplementos diarios. Muchas veces esto provoca megadosis por empalme de ingredientes (como tomar ácido fólico en el prenatal, en el inositol y de forma individual al mismo tiempo) o, en casos más delicados, una sobrecarga en la función hepática.
Los suplementos tienen un lugar muy valioso en la medicina reproductiva, pero deben estar basados en evidencia científica y ser personalizados para tu caso particular.
¿Cuáles suplementos sí tienen evidencia y cuándo se recomiendan?
Aunque la regla de oro siempre es la evaluación individualizada, existen nutrientes clave que han demostrado beneficios reales:
- Ácido fólico: Es el imprescindible número uno. Se debe tomar al menos de 1 a 3 meses antes de buscar el embarazo para prevenir defectos en el tubo neural.
- Coenzima Q10 (CoQ10): Tiene una sólida evidencia para mejorar la calidad ovárica en mujeres con edad reproductiva avanzada, además de reducir el estrés oxidativo en la fertilidad masculina. Sin embargo, en una mujer joven con buena reserva ovárica, tal vez no sea necesario realizar esa inversión.
- Omega 3 (EPA / DHA): Aporta grasas antiinflamatorias esenciales que favorecen la salud reproductiva cuando no se obtienen en cantidades suficientes a través de la dieta.
- Vitamina D: Se recomienda revertir deficiencias (las cuales son muy comunes) midiendo primero sus niveles en sangre para ajustar o suspender la dosis según sea necesario.
- Inositol: Es de gran ayuda médica y metabólica para mujeres con Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP) o resistencia a la insulina.
La otra mitad de la ecuación: la salud masculina
Solemos volcar toda la carga de la suplementación y los cambios de hábitos en la mujer, olvidando que el factor masculino representa el 50% del éxito reproductivo.
Los hombres también se benefician enormemente de una evaluación preconcepcional integral. Cuidar su alimentación, optimizar niveles de vitamina D o consumir antioxidantes como las vitaminas C y E ayuda a proteger la calidad espermática y la salud a largo plazo del futuro bebé.
El equilibrio lo es todo
Seguir un plan nutricional preconcepcional no se trata de vivir en un régimen estricto o estresante que te impida disfrutar de un helado un domingo en familia. Cuidar tu salud mental y evitar el estrés extremo es igual de vital para tu proceso.
La nutrición y la suplementación están aquí para hacerte el camino más fácil, no para abrumarte.
¿Quieres aprender a personalizar tus hábitos y suplementos sin caer en mitos?
Si quieres saber más sobre este tema y descubrir la verdad detrás de debates como el ácido fólico vs. metilfolato o mitos populares tras la transferencia embrionaria, checa el nuevo episodio del podcast. Platicamos a fondo con la nutrióloga Paulina Gracia, especialista del equipo de Hestia Fertility, quien nos explica cómo llevar una nutrición inteligente y sin complicaciones.